<strong><u>L<a>ectura rápida en la vida diaria</a> y sus beneficios</u></strong><a href="#_msocom_1">[BCA1]</a> <strong><u></u></strong>

La lectura rápida es un conjunto de métodos y técnicas que tienen como principal propósito, el aumentar la velocidad al momento de leer. Es la habilidad de leer y comprender textos en poco tiempo. Esto beneficiará en los estudios, en la profesión y en la vida de la persona que posea esta habilidad. Sus principales metas son acelerar la velocidad con la que se lee, aumentar la comprensión y alcanzar una alta capacidad de concentración al leer.

Pero esto no significa que se va a reducir ni el nivel de comprensión, ni tampoco el hecho de retener la información. Es importante decir que no todas las personas cuentan con la capacidad de llevar una lectura rápida. Es por eso que existen estrategias determinadas para que, paulatinamente, se vaya aumentando la velocidad al momento de leer.

Generalmente el promedio de lectura está entre 150 y 250 palabras por minuto. Sin embargo, si comienzas a emplear algunas técnicas de lectura rápida, la velocidad logra incrementarse y pudiera llegarse a leer entre 400 y 700 palabras por minuto. Recuerda siempre que no solo se trata de velocidad, sino de comprensión al momento de leer.

Con seguridad has notado que lees algunos textos más rápido que otros; esto es porque existen diversos tipos de lectura y unas exigen mayor concentración que otras. No te frustres si la información de un texto académico te resulta más difícil de comprender que un artículo de periódico; esto es normal. Lo que no es normal es que leas varias veces y aun así no entiendas nada. (Lee aquí nuestro artículo: 10 maravillosos beneficios de la lectura).

Por ejemplo, cuando uno maneja a demasiada velocidad, está con todos los sentidos puestos en el volante. Lo mismo sucede con la lectura rápida, al leer más rápido nos concentramos más y el proceso de comprensión también aumenta.

Existen diversas prácticasque debes evitar cuando estás leyendo para que no pierdas tiempo valioso. Algunas como:

  • Volver a leer el texto leído, muestra de que no estás concentrándote en tu ejercicio lector.[Lee aquí nuestro artículo ¿Crees que leer es aburrido?]
  • Realizar muchas pausas en cada renglón del texto, causa una pérdida de tiempo dándole a tu cerebro momentos para dispersarse.
  • Dejar que las preocupaciones te impidan concentrarte al leer es malo. Debemos tener la mente clara para que no perdamos el interés por lo que leemos.
  • Realizar varias actividades al mismo tiempo, no es recomendable. Si leemos, comemos o escuchamos música al mismo tiempo impide que el cerebro ejecute las tres acciones de manera adecuada, ya que le dará mayor importancia a una.

TÉCNICAS PARA LA LECTURA RÁPIDA

Para aprender a leer a mayor velocidad existen diferentes recomendaciones. Mejorar la velocidad de lectura es una cuestión de práctica y de técnica. Debes tener en cuenta que es una combinación de elementos físicos (el movimiento de los ojos) y elementos mentales (la capacidad de comprensión). A continuación, describimos algunas técnicas de lectura rápida que pueden ser útiles para conseguirla:

Utilizar un puntero:

Señalar la línea con el dedo o una regla para acompañar la lectura permitetener un enfoque más definido y un nivel de concentración más alto. Los ojos se fijan en el puntero y se evita que haya saltos de línea. Con esto se avanza la lectura de manera uniforme sin tantos despistes ni regresiones hacia líneas anteriores. Además, según se incrementa la velocidad con el dedo o regla, la concentración es mayor y se captan rápidamente las palabras clave.

Técnica de la fijación:

La fijación es una habilidad que emplea una parte de la retina. Leer palabra por palabra, ayuda a evitar que se fije la vista en cada palabra, logrando que se pueda leer agrupando palabras y posteriormente renglones.

Esta habilidad requiere de disciplina y dedicación, así que, para empezar a adquirirla, se debe tomar conciencia de que la lectura es la base fundamental para adquirir conocimientos. Por ello el tener el hábito de la lectura es primordial.

También puedes fijar la mirada en una palabra escrita hasta que la veas clara. Luego hazlo con dos palabras, luego con tres y aumenta el número de palabras a medida que desciendes de renglón en renglón.

Minimizar la subvocalización:

Este concepto hace referencia a la tendencia a pronunciar mentalmente lo que se lee, como si una voz interior susurrara las palabras del texto. Reducir este hábito te permitirá incrementar la velocidad y la comprensión de lectura. 

Entrenar las capacidades físicas de los ojos:

Realizar determinados ejercicios para estimular las habilidades visuales te ayudará a aumentar la velocidad de lectura. Algunos de estos ejercicios son mover la mirada a través de diferentes puntos a un ritmo constante. O también se puede intentar leer una frase o texto desde un punto fijo sin mover los ojos. 

Lectura orientativa:

Esta técnica es aconsejable a la hora de hacer repasos o analizar las líneas generales de un documento. Al mover el dedo en zigzag sobre el texto estás buscando aquellos términos que te permitan hacer un dibujo general del texto. O en el caso de un repaso, te ayuda a recordar los conceptos más importantes.

Lectura exploratoria:

Es la también llamada lectura diagonal, en la que sobrevolamos un texto buscando los conceptos clave. Es parecida a la lectura en zigzag, pero con esta técnica se salta de párrafo en párrafo fijando la atención en la información que te parece más interesante. De esta manera se consigue una imagen general del conjunto del documento y la obtención de datos relevantes.

Lectura desordenada:

Es como escanear un documento de manera rápida con la mirada. Revisar de manera desordenada todos aquellos elementos que nos ayuden a definir qué se aborda en el texto. Por ejemplo, en un libro leeremos la contraportada, índice, subtítulos, encabezados de capítulos o aquellos elementos que capten nuestra atención como fotografías, diagramas, etcétera. De esta manera, sin leer de manera completa el texto, se puede tener una idea bastante definida sobre lo que vamos a encontrar.

Amplía tu campo visual de lectura:

Con este ejercicio puede ampliar tu campo visual y leer grupos de palabras mayores a los que estás leyendo actualmente. Esto te ayudará a aumentar la velocidad de lectura, que es el objetivo de la lectura rápida, hasta el punto de leer 100 palabras por minuto.

Beneficios de la lectura rápida

La lectura rápida reporta múltiples beneficios, además de emplear menos tiempo, se consigue mayor concentración en la lectura, conocer más información, aprender a reconocer términos e ideas clave. A través de la lectura rápida también se mejora la capacidad de asociación de conocimientos que ya tenemos con conceptos nuevos.

Gracias a la lectura rápida vamos a poder leer una novela o los periódicos en menor tiempo. Pero lo más importante de todo es que nos servirá para la hora de estudiar y de analizar cualquier tipo de documentación.

Si el lector se encuentra en un proceso de aprendizaje, lo más importante es comprender lo que se está leyendo y la incorporación de nuevos conocimientos. Pero para ello, hay que tener un análisis y capacidad de entendimiento más profundo y ello toma más tiempo.
Así mismo si estamos leyendo algún texto como obras literarias, comics, revistas, sólo por entretenimiento, debemos darnos un tiempo para disfrutarlos. 

Leer más rápido es indispensable para tener un buen rendimiento académico pues, aunque no lo queramos, muchos textos deben leerse rápido. No te afanes, puedes aprender a leer más rápido, sin dejar de comprender.

Para mejorar la comprensión de lectura, debes:

  • Establecer un objetivo para cada lectura; preguntarte qué quieres lograr con el texto.
  • Leer el título, los subtítulos y todo lo que esté en negrilla; esta información es importante para que en un primer momento sepas de qué trata tu texto.
  • Preguntarte qué información es la que realmente necesitas, al cuestionarte sobre esto identificarás, fácilmente, los aspectos relevantes que te brinda el texto y cuáles puedes omitir.

Ten presente que la lectura rápida te permite:

  • Extraer o integrar más información en menos tiempo.
  • Organizar en menor tiempo la información obtenida.
  • Mejorar el rendimiento académico.
  • Culturizarte en la medida que lees más y más textos.
  • Disfrutar lo que lees.

¿En dónde puedo aprender a tener una lectura rápida?

ILVEM y su método, aprenderás lectura rápida, técnicas de oratoria y sobre todo obtendrás seguridad de lo que puedes lograr. Nuestro objetivo es mejorar rapidez y comprensión lectora.

Aquí vamos a entregarte herramientas y métodos de estudio que servirán a lo largo del camino. Nuestro objetivo es incrementar tu autoestima, tu capacidad y tu desarrollo integral como individuo.

En ILVEM podrás encontrar los siguientes beneficios:

  • Mayor Rendimiento: Emplear menos tiempo en la lectura y mejorar la asimilación de contenidos
  • Comprensión: Incrementa la comprensión lectora hasta en un 80%
  • Crecimiento Personal: Ampliar tus vivencias y aprendizajes a través de los contenidos de los libros que lees.
  • Atención y Concentración: Establecer la relación texto-mente y dejar a un lado el método tradicional de lectura.
  • Velocidad: Aumentar progresivamente la velocidad en la lectura, hasta quintuplicar tus palabras leídas por minuto

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